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  • La lista de la vergüenza : Midiendo el “biocampo energético” en la Universidad de Barcelona


    20/06/2014

    Supongo que la mayoría de los lectores de esta web se habrán reído (y habrán llorado) al ver la sarta de barbaridades que se soltaron el otro día al amparo del Colegio de Enfermería de Murcia. Risas (y llantos) comprensibles, porque a estas alturas y en un país que se supone cuenta con un sistema educativo que proporciona unos mínimos conocimientos sobre física o biología, que alguien crea eso de los “chakras”, la “energía vital” o el “biocampo energético” parece difícil de entender. Pero, miren por donde, resulta que sí hay quien se lo cree y no solo eso, sino que está dispuesto a desembolsar la bonita cifra de 900 euros por un cachivache para medir el campo. Concretamente este artefacto:

    Productos   BioWell

    Según la descripción del producto, se trata de

    un sistema revolucionario, no invasivo para medir el campo de energía humano a través de una cámara especializada y un sistema de software.

    ¿Les suena eso? ¿No? Bueno, quizá esto otro les resulte aún más claro:

    La técnica GDV consiste en la obtención y análisis computerizado de las emisiones de electrofotónicas de diferentes objetos, incluyendo las biológicas (específicamente los dedos humanos), que resultan de la colocación del objeto en un campo electromagnético de alta intensidad sobre la lente del dispositivo. Cuando se lleva a cabo una exploración, se aplica una corriente eléctrica débil a las puntas de los dedos durante menos de un milisegundo. La respuesta del objeto a este estímulo es la formación de una variación de una “nube de electrones” compuesta de fotones de energía de luz. El “brillo” electrónico de esta descarga, que es invisible para el ojo humano, es capturado por el sistema de cámaras y luego traducido y transmitido de nuevo en forma gráfica para mostrar la energía, el estrés y la evaluación de la vitalidad. Las imágenes se asignan a los diferentes órganos y sistemas del cuerpo, coincidiendo mayoritariamente con los meridianos energéticos chinos.

    En efecto, se trata nada menos (y nada más) que una cámara Kirlian, un artefacto que por supuesto ni mide bioenergías, ni auras, ni nada por el estilo, pero que permite convertir un sencillo efecto físico en una eficacísima trampa para incautos. Desde hace décadas la cámara Kirlian ha cosechado estrepitosos fracasos a la hora de fotografiar almas o diagnosticar enfermedades y estados de ánimo, pero ha venido cumpliendo perfectamente su misión de despojar de su dinero a los más crédulos de entre los asistentes a ferias esotéricas y saraos de salud alternativa.

    Ferias y saraos a los que ahora se une, por lo visto, nada menos que la Universidad de Barcelona, que va a albergar una charla sobre Cuantificación de las energías sutiles con Imagen Electrofotónica basada en la Visualización por Descarga de Gas (GDV):

    GDV Barcelona – CONFERENCIA

    La cuantificación de las energías y blablablá no es otra cosa que el uso del artilugio del que hablábamos antes, y el “Prof. Korotkov” es su “inventor”

    Acerca de   BioWell

    Y entrecomillo lo de “inventor” porque la cámara Kirlian fue inventada, como su nombre indica, por Seimon y Valentina Kirlian allá por 1939. Más aún: el tal Korotkov no es ni siquiera pionero en el uso de la cámara Kirlian como modalidad del timo paranormal (dudoso honor que corresponde muy probablemente a Thelma Moss), y ni siquiera puede presumir de haber desarrollado una tecnología que, por otra parte, está al alcance de cualquiera con un poco de maña. Vamos, que su único “mérito” es que vende el cachivache, y aun así clava más del doble del precio de venta de un aparato de este tipo. Aunque quizá el incremento de precio se deba a que hace una serie de afirmaciones pseudocientíficas que otros fabricantes mucho más honrados no hacen.

    Afirmaciones que, por cierto, llevan la cosa a otro terreno. Recordemos que el tal Korotkov vende su aparato (y presumiblemente lo hará también en su charla del día 20) como si sirviera para hacer diagnósticos:

    GDV Barcelona – GDV   BIO WELL

    Y ahora fíjense en el apartado 2 de este artículo:

    Cualquier producto, material, sustancia, energía o método que pretenda fines preventivos, diagnósticos o terapéuticos, así como su publicidad y promoción comercial, deberán cumplir los requisitos y estarán sujetos a las autorizaciones o controles establecidos en la Ley General de Sanidad, la Ley del Medicamento y disposiciones que las desarrollan.

    Por supuesto, el cachivache no cumple ni los requisitos ni las autorizaciones y controles pertinentes. Es un timo completamente ilegal, y su promoción entra dentro de la publicidad de productos milagro.

    Visto lo visto, me parece que lo más razonable es pensar que la Universidad de Barcelona (y su Facultad de Física, nada menos) no saben la clase de charlatán que van a acoger en sus instalaciones. Esperemos que reaccionen a tiempo y lo impidan. Pero, en cualquier caso, al menos espero sinceramente que esto les sirva para adoptar alguna precaución a la hora de ceder sus espacios.

    nosinevidenciaancho

    Contra la regulación homeopática del Ministerio de Sanidad

    Pues sí, como han visto en la entrada (y aunque en la práctica no parece que se aplique demasiado) existe una normativa contra la publicidad de productos con falsa finalidad terapéutica.

    Como saben, el proceso de regularización de los productos homeopáticos permitirá que se vendan como “medicamentos” productos que no han demostrado su utilidad terapéutica, lo que en principio parece chocar contra esa normativa. Sin embargo, la Directiva Europea 2001/83/CE ya tiene en cuenta este problema, al establecer que ni en el etiquetado, ni en el prospecto ni en la publicidad de estos productos se deberá hacer referencia a ninguna indicación terapéutica concreta. Dicho de otro modo: si un producto como el oscillococcinum fuese autorizado mediante ese procedimiento, su fabricante no podría afirmar que sirve para curar o prevenir los resfriados y procesos gripales.

    En teoría.

    En la práctica, en la regularización que prepara el Ministerio de Sanidad no aparece por ningún lado esa limitación de la publicidad. Si la normativa española sale adelante los fabricantes de este y otros muchos productos podrán permitirse el lujo de seguir afirmando que sirven para tratar tal y cual enfermedad o condición en su publicidad, sus envases y sus prospectos, a pesar de no haberlo demostrado nunca.

    Que se permita que estos placebos se vendan como medicamentos ya es bastante grave, por lo que supone de engaño al consumidor. Pero es que además se va a permitir que los laboratorios hagan publicidad de ellos sin ningún control.

    Otra razón (una más) para que se unan a nuestra protesta contra la regulación homeopática del Ministerio de Sanidad que celebraremos en Madrid y otras ciudades españolas el próximo 12 de julio.

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