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  • ¡Existen los fantasmas! : El cóctel de la razón


    25/11/2012

    Párate a pensar


    Párate a pensar. Elige deliberadamente uno de esos momentos en los que te encuentras contigo mismo, solo, sin influencias ni presiones exteriores, y plantéate preguntas, "las" preguntas. Por ejemplo: ¿realmente hay alguien en el mundo que tenga más certezas del más allá de la vida de las que tengo yo? ¿Un sacerdote, o un pretendido vidente, o alguien con supuestos poderes extrasensoriales, o un filósofo, o un teólogo, sabe más que yo de lo que hay después de la muerte, si es que hay algo? ¿Por qué, qué sabe él que yo no sepa, a qué fuentes o pruebas ha acudido a las que yo no pueda tener acceso? ¿Tiene esa persona alguna facultad especial o única que yo no tenga? ¿Cómo la ha adquirido?  ¿Por qué él sí y yo no?

    Sé sincero contigo mismo, no te autoengañes, nadie te pide que pruebes nada, simplemente déjate llevar por tu lógica y por el sentido común. No hagas caso de lo que te han contado, ni de lo que hayas podido conocer por referencias, ni de lo que salga publicado en diarios, o en la televisión. Sé honesto contigo mismo, desnúdate intelectualmente ante el espejo, libérate de todo lo que crees haber aprendido o asimilado "porque sí", cuestiónalo, analízalo, desmenúzalo, y no te preocupes si la conclusión que obtienes es que no sabes nada con certeza sobre esos temas. Ninguna persona viva las tiene, simplemente te están haciendo creer que sí, que son "superiores" a tí, que están ungidos por un poder especial que a tí te ha sido negado en virtud de un insólito reparto de capacidades sobrenaturales de las cuales tú no eres partícipe ni merecedor de una parte alícuota.

    Preparando el mejunje


    Ahora deja esas cuestiones tan generales y ve bajando al suelo, ve concretando, ve individualizando. ¿Son mejores personas que yo? ¿Por qué suelo aceptar todo lo que digan sin cuestionarlo, por costumbre, porque las cosas "siempre han sido así", por que es el "orden natural" de las cosas quien impone sus criterios, por comodidad, por aburrimiento, por dejadez, por que pensar críticamente es exigente y cansa?

    Jordi Gonzalez y Anne GermainEstás cada vez más cerca del final, cada vez más apegado al suelo. Ahora no es momento de detenerse, sino de dar el salto definitivo. Piensa en un caso concreto, en una de esas personas a las que la sociedad reverencia, incluso tú personalmente quizá lo hagas: por ejemplo, Anne Germain, la vidente que se comunica con los muertos.

    No sabes mucho de ella, pero sí que aparentemente es una persona normal y corriente, que no ha muerto y ha vuelto de regreso, no ha resucitado, no ha estado en el Más Allá porque nunca nadie que haya estado allí ha sido capaz de volver sano y salvo. Además, en sus shows multitudinarios, tiene la ayuda de muchos colaboradores tras las cámaras, en los controles de realización, en el backstage del espectáculo, personas que obtienen informes de los asistentes al mismo, que se los traducen al inglés, que se los proporcionan con tiempo suficiente para que los estudie y memorice antes del show, técnicos que le colocan audífonos para poder comunicarse con ella "en secreto". Y sabes a ciencia cierta que, incluso así, luego no suele acertar más que en cosas generales que tú y yo y cualquiera podríamos suponer cabalmente, que "adivina" o "predice" circunstancias personales por las que la inmensa mayoría hemos pasado o pasaremos a lo largo de nuestra vida. No hay misterios, no hay secretos, no ha revelaciones únicas ni nada extraordinaria detrás del montaje.

    Agitado, no mezclado


    Mete todo esto en la coctelera de tu reciocinio y agítalo bien. Ahora sírvete el cóctel: ¿Sigues de verdad pensando que esta persona tiene poderes extraordinarios? ¿No es más probable que todo se deba a un engaño preparado meticulosamente? ¿No te sientes humillado por permitir que una persona normal y corriente se aproveche de tus recuerdos más vívidos y dolorosos para aparecer como superior a tí, para flotar incólume por encima del sentimiento de mediocridad general que ella misma ha creado para someterte, para acallarte, para dominarte, para manipularte? ¿Piensas que en realidad sigue siendo una persona amable y brillante, empática, espiritual, o ya no te cuadra tanto que cobre verdaderas millonadas por sus shows, que haya una verdadera empresa de marketing detrás de todo ello, que salga de sus shows tal y como entró, sin importarle lo más mínimo tu situación personal, tus vivencias, tus sentimientos, tu vida?

    El momento de la verdad


    Bien, has llegado al final, únicamente te queda saborear la aceituna. Ahora sustituye a Anne Germain por cualquier persona de las que te exigen tu confianza absoluta, de las que se presentan como solución a todos tus problemas, de las que te prometen una vida mejor y más satisfactoria: políticos, vendedores de pócimas maravillosas, figuras de autoridad, representantes de religiones, líderes espirituales, formadores de opinión, medios de comunicación social, personajes públicos... Haz una lista y examínala con cuidado. ¿Te están diciendo la verdad o te están engañando a sabiendas para obtener tu dinero, o tu sumisión, o tu voluntad, o tu voto? ¿Realmente esas personas son éticamente superiores a tí en algo, tienen algún superpoder exclusivo al que tú jamás tendrás acceso? ¿Piensas que nunca podrás llegar a su "nivel", que cuidan y se preocupan sinceramente de tí y que sólo procuran tu bienestar y tu felicidad?

    Un consejo: prepárate un cóctel por cada uno de ellos y házte esas mismas preguntas. Cuando llegues al final te sentirás más libre, te lo garantizo.